Melodía de sangre (II)

Tensadas venas rugían
ante el tenue palpitar.
Quisieron luego bailar
los amores que vivían
y mañana morirían.
Mujer de la irrealidad
cubrió la franca verdad
del ingenuo trovador.
Pronto llegó el amor
y trajo calamidad.

Frente al alba sucedió
la conocida tragedia.
En esta fina comedia
cuando la dama murió
la trovada falleció.
De su destino reían
pues entonces no veían
el peligro de la muerte
riéndose junto a la suerte.
Almas se desvanecían.

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