Tragedias de media noche

《Tragedias de media noche》

La Luna ante todos se volvió faro,
un faro tenue de emoción y olvidos.
Recuerdos raros de instantes vividos
profanaron el alma del ciudadano.

La ciudad dejó de brillar
y el aire frío rodeó cuellos.
Manos oscuras rozaron cabellos
y nunca pararon de manosear.

Un desconocido vio añoranza
en el rostro de una joven mujer
que fue incapaz de notar amenaza.

La joven sabía gozar y temer
pero sólo padeció la pujanza
de ese deseo lleno de frigidez.

Alguien un grito escuchó
muy cerca de donde estaba
pero su camino continuó
sin importarle mucho nada.

Cada quien sigue su cuento
sin advertir ajena dificultad.
Vivimos huyendo del lugar
donde florecen los lamentos.

Tal vez tú te hubieras desviado
y actuado ante lo que sucedía
pero no había ser tan humano,
no hubo valientes, ni policías.

Cobardes no hubo tampoco,
ni seres inhumanos,
sólo recuerdos raros
y un alma viva por poco.

Cuando se huye del lamento
y la Luna marca el camino al olvido
es porque en ese momento
alguien se decepcionó por lo vivido.

En la calle ruidos de choque,
orgasmos en la oscuridad,
tragedias de media noche,
sangre y fluidos en mi ciudad.


~Daniel A. Horta García




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